Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecer nuestros servicios y recoger datos estadísticos. Continuar navegando implica su aceptación. Más información Aceptar

PALACIO DE LA VIRREINA

A finales del s XVIII un majestuoso edificio se incorporó a Las Ramblas, el palacio de la Virreina, un edificio que más allá de su destacada arquitectura barroca esconde la triste historia de una mujer, Mª Francesca fe Fillever i de Bru, por la quien se conocerá este edificio como Palacio de la Virreina.
De familia adinerada Francisca se crío en el palacio Fiveller junto con sus 6 hermanos, este palacio familiar se encontraba en la calle de la Mercé y pertenecía a la parroquia de Santa Maria y con esta conexión Francesca ingresó en el monasterio de Santa Maria de las Jonqueres.

En 1777 Francesca  se enamora durante una visita del hermano de una de sus compañeras religiosas, Antonio Rocabertí  sobrino del virrey de Perú . Cuando contaba con 20 años se prometen y abandona el monasterio.
El día de la boda Antonio la deja plantada y cuenta la leyenda que su tío Manuel d´Amat y Junyet, ante tal humillación le propuso matrimonio en el mismo altar donde la dejaron plantada aceptando ella este matrimonio con el Virrey de Perú que contaba ya con 70 años de edad.

Un año antes, en 1776, Manuel de Amat y Junient, marqués de Castellbell, volvió a Barcelona con una gran fortuna, tras cesar en su cargo como virrey del Perú, que había desempeñado desde 1761. Como muestra de su riqueza se hizo construir este suntuoso palacio mezcla de decoración barroca y rococó. Fue edificado entre 1772 y 1778 y, tras la muerte prematura de Amat, fue ocupado por su viuda, Maria Francesca de Fiveller y de Bru, por lo que fue conocido como Palacio de la Virreina. Los planos ya existían en el año 1770, pero no se conoce con certeza quien los diseñó, siendo atribuidos a Josep Ausich. Las obras fueron dirigidas por el arquitecto y escultor Carles Grau (1717-1798). También intervino el escultor Francesc Serra, que murió en la obra.

Parece que el mismo virrey, desde Perú, dio detalladas instrucciones para su construcción y posiblemente decidió de una manera personal el estilo de la fachada, de piedra de Montjuïc y de Santanyí.